La La Land y Moonlight se fueron a buscar un premio.

Viendo los nominados a los premios de la Academia no se me ocurren dos películas más dispares que La La Land y Moonlight.

La primera es un dramedy musical dirigida por uno de los directores jóvenes en mayor trayectoria ascendente, con dos cabezas de cartel que comandan una notable cantidad de star power (Emma Stone y Ryan Gosling) y dotada de un presupuesto respetable que se nota desde la primera secuencia. Temáticamente  versa de temas más o menos, digamos, triviales como puede ser la búsqueda del éxito y espacios míticos como Hollywood y los grandes estudios. Es una gran película. De hecho, es una extraordinaria película.

Moonlight por otro lado es una peli más bien del palo indie, con unos modestos cinco millones muy bien administrados por un director en alza, con un cartel de grandes actores pero seguramente menos conocidos (Mahershala Ali, André Holland, Naomi Harris) y con una producción mucho más ajustada. Los temas de Moonlight son, seguramente, más “serios” o con mayor impacto social que el de La La Land. Es una gran película. De hecho, es una extraordinaria película.

No hay que ser un experto para darse cuenta que son dos películas muy diferentes en varios niveles. Sin embargo, ambas compiten en los mismos renglones (aunque La La Land compite en más categorías) y ambas compiten por ser la Mejor Película de esta edición del Oscar. En los Globes no tuvieron ese problema, ya que la prensa extranjera hace la distinción entre dramas y comedias/musicales. El resultado fue que cada una coronó su categoría.

Por otro lado, estamos claros que estar nominado al Oscar no es  la única medida de éxito posible, no digamos ya de calidad. Históricamente hemos visto a grandes películas no llevarse el codiciado premio: Citizen Kane de Welles estuvo nominada pero no ganó, Vertigo de Hitchcock apenas estuvo nominada a dos técnicos, The Searchers de John Ford ni siquiera fue considerada y hablamos de tres películas consideradas cada una como la mejor de la historia.

Lo mismo podemos decir de grandes talentos, por citar algunos casos: ¿Sabían que Charlie Chaplin nunca ganó un Oscar competitivo por dirigir? Tuvo dos honoríficos y se llevó uno por la partitura de Limelight. Orson Welles, posiblemente el mejor director de todos los tiempos y uno de los talentos más extraordinarios de la historia de Hollywood solo se llevó un Oscar, el de Mejor Guion Original de Citizen Kane. Ni uno por dirección, ni uno por actuación. El antes mencionado Hitchcock estuvo nominado cinco veces a mejor director, nunca ganó. La ñapa: Peter O’Toole, actorazo y mito, nunca ganó un Oscar competitivo a pesar de haber sido nominado siete jodidas veces.

Los premios son lo que son, pero perfectos, no son. Uno de los problemas es el que antes mencionamos, no siempre gana el mejor o el que tiene más talento. Otro, que me gustaría sea el centro de esto, es que mete en el mismo paquete a películas que comparten muy pocas cosas en común salvo el hecho de que son, bueno, películas. Con algunos géneros zafan: hay un premio al mejor documental y uno a mejor animación. Con otras es más difusa la frontera.

¿Cómo reconciliar una comedia con un drama? ¿Cómo equiparar un divertimento con una tragedia? 

Por usar algunos casos concretos: ¿se puede comparar a Heath Ledger haciendo de un villano de cómic, con Robert Downey Jr parodiando a un actor de método, con Josh Brolin interpretando a un político homófobo?. Otro más, del año pasado: ¿qué sentido tiene comparar una extraordinaria película de acción como Mad Max con una crónica sobre el poder del periodismo como Spotlight? Incluso, hilando más fino, siendo ambas aventuras de supervivencia, ¿podemos comparar The Martian con The Revenant?

Para poder comparar dos películas tenemos que partir de elementos comunes, parámetros que podamos comparar. Ya antes mencionamos lo que las hacía diferentes: género, presupuesto, tono, producción. Podríamos añadir que verlas son experiencias completamente distintas, no solo en las reacciones que produce sino en las emociones que despierta. Es algo así como comparar qué evento quedó mejor organizado, si un matrimonio o un funeral.

Pero sí es posible, y la respuesta es muy elemental. Lo que tienen en común La La Land, Moonlight, Arrival, Fences o Lion es esto:

Todas las películas se hacen en base a decisiones.

Tu película puede ser más alegre o más triste, más una fiesta que una reflexión, más grande o más pequeña. Pero todas, sea aquí o en la China, se hacen utilizando los mismos bloques básicos, las mismas herramientas y el mismo lenguaje.

Todas las películas se construyen con imagen y sonido, sea cual sea el presupuesto que tengan o los equipos que dispongas. Según cómo los aprendí yo, en todas las pelis: se encuadra, se elige la luz, se elige la paleta de colores, se eligen los espacios, se elige el atrezzo, se eligen los sonidos, se elige la el sonido y la música, y todas, absolutamente las pelis se editan, que es un mundo de elecciones en si mismo.

Podemos entrar a darle vueltas de tuerca a cada elemento. Hay una decisión consciente detrás de cada encuadre, del ángulo desde el que vemos algo, en cómo están dispuestos elementos en el cuadro o qué escala elegimos para mostrarlo. Hay una decisión en que luz usamos, en como la disponemos en nuestra escena. Hay una decisión en el color de un vestuario, en la forma de un elemento de utilería, en un sonido en un momento particular, en cuanto dura un plano antes del corte. Añada aquí un larguísimo etcétera.

Hacer una película es un proceso harto complicado. El símil que suelo utilizar es que hacer una película es cómo hacer un edificio, desde los planos hasta el momento que alguien vive, como y se baña en él. Decidir dónde está un cuarto y cómo se integra con el departamento es como decidir donde pongo la cámara y cómo lo que muestro se integra con lo siguiente. Cuando Godard decía que un travelling es una decisión moral, no exageraba, se refería a que una decisión sobre qué y como muestro algo influyen en el espectador. Todas las películas se construyen en base a las mismas decisiones pero creo que se pueden englobar en una premisa: ¿cómo echo el cuento?

Por ejemplo, cuando tu eras carajito y le ibas a pedir a tus papás que te compraran algo, te portabas bien, hacías tus deberes, tratabas de sacar buenas notas, eras bueno con tus hermanitos. Te convertías en el hijo perfecto y en el momento apropiado les pedías que te compraran Super Mario Bros 3.

O quizás no, quizás eras de los que sencillamente ibas y les pedías algo y te lo compraban. Curioso, ¿no?

Pongamos otro ejemplo. Ponele que quieres que una chica sea tu novia. Puede que tu forma de lograrlo sea invitarla a salir, hablar con ella, conocerle, descubrir qué tienen en común y en base a eso construir un vínculo que los lleven a ser pareja. O no, quizás lo tuyo es sacarla a bailar, llevarla al cine, comprarle un ramo de flores y todas esas cosas que Oscar D’León propone. Funciona también.

Podemos concluir  que cuando buscamos un objetivo, hacemos el mejor uso posible de las herramientas que tenemos en relación a lo que queremos lograr. Pues en el cine, es igual.

Antes dijimos que una peli se hace en base a tomar decisiones. La segunda mitad de esa afirmación es la siguiente:

Todas las películas buenas se hacen en base a decisiones congruentes.

Noten que digo congruentes, no correctas, o efectivas, o eficientes. Congruentes. Es a posta, e importa por lo siguiente que voy a comentar que es el núcleo de mi forma de ver el cine.

El cine puede ser muchas cosas, arte, diversión, placer, reflexión, denuncia, documentación, educación. Pero, fundamentalmente, es comunicación. El cine utiliza un lenguaje audiovisual para transmitir información que llega a un en espectador. El espectador recibe esta información, la decodifica y se produce un efecto, un cambio. Antes no sabías algo, ahora lo sabes. Antes no sentías algo, ahora lo sientes. Antes estabas aburrido, ahora te estás riendo.

Para lograr ese cambio, tienes que decidir qué “palabras” usar para contar tu historia. De la misma forma que las palabras más complicadas y rebuscadas no siempre son las más apropiadas para decirle a alguien que le quieres, o que se murió su perro, tampoco en el cine es lo más caro, o lo más bonito o lo que tiene más efectos especiales lo que mejor funciona.

La clave es la congruencia, la medida en la que las decisiones que tomas para construir tu película responden al efecto que deseas lograr. Está claro que no siempre estarás en el ambiente perfecto para decidir todo lo que desearías, en una película suelen haber muchos otros intereses en juego, usualmente proporcionales a la inversión que se hace. Pero mientras más decisiones congruentes puedas sumar, mejor película tendrás.

Ajá, nos fuimos, ¿y esto que tiene que ver con La La Land y Moonlight?

Pues muy simple, mis estimados: el punto en el que podemos comparar todas las películas que se han hecho y que se harán es en las decisiones congruentes que encontramos en las mismas.

Está claro, algunos tendrán más bagaje o serán más sensibilidad para juzgar ciertas decisiones, otras serán mas susceptible a debates e interpretaciones, otras requerirán de más de un visionado para entenderlo. Pero al final todos tenemos ojos, todos tenemos oídos y todos tenemos un cerebro que procesa información, que es lo más elemental que se requiere para comprender y sentir.

Ahora, sobre si La La Land es mejor que Moonlight o viceversa… mira, no me la juego por ninguna, tan solo agradezco que cada una desde sus diferencias celebran con una gran congruencia este  singular arte que es el cine.

(Portada: Hollywood Reporter)

Advertisements

One thought on “La La Land y Moonlight se fueron a buscar un premio.

  1. Pingback: Hell or Highwater o la solitaria tercera vía. | La Esquina de Casa

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s